Libero mi mente de toda atadura. Dejo ir toda la culpa, Y le abro la puerta al merecimiento,a la alegrÃa, al cariño, al amor, a que alguien piense en mÃ, a ser suficiente para tener, para recibir y para ser recordada. Mis manos no están vacÃas, están llenas de posibilidades, de deseos, de atracción.
0 Comentarios